Ascensión de Nuestro Señor

La Ascensión a los cielos de Nuestro Señor Jesucristo

Jesús después de Su Resurrección no vivió junto a sus discípulos como lo había hecho antes de su muerte. Lleno de la gloria de su divinidad, apareció a los suyos en distintos lugares y en distintos momentos, asegurándoles que en verdad era Él, pero en adelante vivo en su cuerpo resucitado y glorificado. Después de haber padecido, se presentó vivo con muchas pruebas indubitables, apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles acerca del Reino de Dios (Hech 1:3). Se utiliza el

La alegría y el compromiso apostólico

S.E.R. Metropolita Siluan Muci

La Ascensión del Señor (Lucas 24, 36-53)

“Ellos se postraron ante Él y se volvieron a Jerusalén con grande gozo.

Y estaban de continuo en el templo bendiciendo a Dios”

La ascensión al cielo es el último evento de la vida terrenal de Jesús antes de su regreso definitivo a la diestra del Padre, en la espera de su segunda venida en la gloria.

La bendición nunca expropiada

S.E.R. Metropolita Siluan Muci

La Ascensión del Señor (Lucas 24, 36-53)

“Y aconteció que mientras los bendecía, se separó de ellos y fue llevado arriba al cielo”

Desde que Cristo subió a los cielos, elevado en gloria, y volvió  al seno de Su Padre, no cesó de bendecir a Sus discípulos. En la Ascensión, que hemos festejado el jueves pasado, Jesús no se separa de nosotros, sino que nos guarda en su perpetua bendición.