Comunicado Oficial por el secuestro de los Señores Arzobispos Pablo y Juan en Siria

Martes, 23 Abril, 2013

Los primados de los Patriarcados de Antioquía y Todo Oriente de la Iglesia Católica Apostólica Ortodoxa y de la Iglesia Siríaca Ortodoxa con motivo del secuestro de los dos Jerarcas de ambos Patriarcados, acontecido en el día de ayer, dieron a conocer el comunicado oficial sobre este lamentable suceso. Compartimos a continuación la traducción del texto original en árabe, rogando por la pronta aparición y retorno a su Iglesia.



Comunicado Oficial por el secuestro de los Señores Arzobispos Pablo y Juan en Siria

El día lunes 22 de abril de 2013 fuimos sorprendidos con la noticia del secuestro de nuestros dos hermanos los Arzobispos S.E.R. Monseñor Pablo (Yazigi), Arzobispo de Alepo y Alejandreta de la Iglesia Católica Apostólica Ortodoxa, y S.E.R. Monseñor Juan (Ibrahim), Arzobispo de Alepo de la Iglesia Siríaca Ortodoxa cuando ambos regresaban a Alepo de una misión humanitaria. Lamentamos este secuestro y cualquier otra operación similar que alcance a los ciudadanos, sin distinción de pertenencia de ningún tipo. Deseamos manifestar por escrito a la opinión pública, local e internacional, lo siguiente:

1.      Los cristianos en estas tierras son parte inseparable del tejido de los pueblos al cual pertenecen. Ellos sufren con todo sufriente y obran como mensajeros de paz para quitar la injusticia de todo oprimido, basándose en la enseñanza del Evangelio de que la caridad es el modelo y el fundamento de la relación entre las personas. Las opiniones oficiales, emitidas por los dirigentes espirituales de las diferentes iglesias, son un claro indicio de ello, como lo es también, la misión humanitaria que estaban llevando a cabo ambos Arzobispos en ese contexto.

2.      Los cristianos de Oriente lamentan la violencia que viven sus países, y que separa a los hijos de un mismo país y expone la vida de los civiles a muchos peligros, de los cuales, el secuestro es uno de los más atroces, por el desconcierto que provoca y por atacar la vida de los individuos. Nosotros invitamos a los secuestradores a respetar la vida de nuestros dos hermanos secuestrados e instamos a todos para que detengan toda acción que pueda sembrar la disensión confesional y sectaria entre los hijos de la misma patria.

3.      Comprendemos la inquietud que apena las almas de los cristianos a causa de lo acontecido. Los instamos a la paciencia y a permanecer en lo que la fe requiere, con total confianza en Dios cuya fuerza irradia en nuestras debilidades, considerando que la defensa de nuestras tierras se realiza primeramente si permanecemos en ellas, obrando para hacerlas tierras del amor y de la convivencia. Comprendemos también que los ciudadanos de todas las confesiones sufren el mismo dolor cuando se perpetran crímenes como estos y rezamos para que Dios les de la fuerza en este momento de prueba y les extendemos nuestras manos para que todos elevemos con fuerte voz nuestro repudio a todo tipo de violencia que divida nuestros países y haga sangrar nuestros corazones.

4.      En esta dolorosa oportunidad, no nos queda más que hacer un llamado a todo el mundo para que se esfuercen para poner fin a los trágicos hechos que se suceden en la querida Siria, para que vuelva a ser un jardín de la caridad, de la seguridad y de la convivencia, y para que las especulaciones políticas no puedan imponerse por encima del ser humano que vive en aquellas tierras.

5.      Además, llamamos a las Iglesias Cristianas de todo el mundo para que expresen su fuerte repudio a los hechos que se están sucediendo en base a su fe en la obra del amor en el mundo, y para que tomen medidas que traduzcan su repudio a todo tipo de violencia a la que se expone hoy todo aquel que habita la zona de Oriente.

6.      Aprovechamos la oportunidad para exhortar a nuestros conciudadanos de todas las confesiones musulmanas para que nos unamos, anunciemos y obremos expresando nuestro repudio al trato del ser humano como si fuera un objeto que pueda servir como escudo humano en la lucha, que se lo use para las negociaciones políticas o se lo venda por dinero.

7.      Finalmente nos dirigimos a los secuestradores para decir a quienes hayan cometido este secuestro que ambos Arzobispos son apóstoles del amor en el mundo, por lo que dan fe sus obras para la iglesia, la sociedad y el país. Por ello, los instamos a tratar este triste acontecimiento sin ningún tipo de tensiones que, al fin y al cabo, no sirven sino a los enemigos de la patria.

Finalmente elevamos nuestras oraciones a Dios, en esta Cuaresma bendita para que ésta tragedia concluya rápidamente y vuelva la tranquilidad a nuestras almas y que nuestros países reciban la tan merecida, prosperidad y paz.

 

+ Su Beatitud el Patriarca Juan Décimo (Yazigi)           + Su Beatitud el Patriarca Ignacio Zakka Primero (Aywas)