Nuestro Venerable Padre Pacomio el Grande

San Pacomio nació en Latópolis en torno al año 290 de padres paganos. Fue un soldado romano del siglo IV. En el año 312 fue tomado al servicio del ejército del Emperador Maximino, quien se levantó contra los Emperadores Constantino y Licinio. Se convirtió en un viaje a Alejandría donde el joven soldado tuvo ocasión de conocer a los cristianos, y ver como por el mandamiento de Su Maestro se dirigían con amor y compasión hacia sus padecientes enemigos. Así comenzó a orar a Nuestro Señor, y al volver de la guerra se bautizó, dejó todo, se fue al desierto y comenzó a salvar su vida bajo la guía de un asceta, llamado Polemón. 

15 años después de su ascetismo espiritual llevado a cabo en secreto, el Señor lo inspiró para que reúna bajo una misma norma general a los ermitaños, que vivían todos por separado. Así creó una nueva forma de monaquismo: el cenobitismo o la vida en común, donde se establecían los principios de disciplina y de autoridad. En una isla del río Nilo (Tavena) comenzó a organizar un Monasterio. Al poco tiempo ese monasterio no pudo albergar más a las personas deseosas de salvarse bajo la dirección de San Pacomio, y se vio obligado a fundar más monasterios sobre la costa del río Nilo, no lejos uno del otro. Así estableció también el primer convento de monjas, donde su hermana fue la primera abadesa. En sus monasterios llevaba un reglamento obligatorio para todos. Este reglamento se basa fundamentalmente en la castidad, la humildad, el renunciamiento a todo lo mundano y una sumisión incondicional al padre espiritual. Los domingos venía un presbítero de un pueblo vecino que oficiaba la Liturgia y daba la comunión a los monjes. San Pacomio no fue ordenado sacerdote ni tampoco permitió a otros aceptar las órdenes sagradas.