Homilía del Metropolita Siluan sobre la curación de la hemorroísa y la resurrección de la hija de Jairo (San Lucas 8:41-56)

Compartimos la Homilía de Monseñor Siluan realizada en la Catedral San Jorge, en la ciudad autónoma de Buenos Aires, el domingo 27 de octubre de 2013, sobre el Evangelio del 7º Domingo de San Lucas (8:41-56): La curación de la hemorroisa y la resurrección de la hija de Jairo

Evangelio según San Lucas (8:41-56)
En aquel tiempo, llegó un hombre, llamado Jairo, que era jefe de la sinagoga, y cayendo a los pies de Jesús, le suplicaba que entrase en su casa, porque tenía una sola hija, de unos doce años, que estaba muriéndose. Mientras iba, las gentes lo oprimían. Entonces, una mujer que padecía flujo de sangre desde hacía doce años, y que no había podido ser curada por nadie, se acercó por detrás y tocó la orla de su manto, y al punto se le paró el flujo de sangre. Jesús dijo: "¿Quién me ha tocado?" Como todos negaron, dijo Pedro: "Maestro, las gentes se aprietan y te oprimen, y dices: ¿Quién me ha tocado?" Pero Jesús respondió: "Alguien me ha tocado, porque he percibido que una fuerza ha salido de Mí". Viéndose descubierta la mujer, se acercó temblorosa, y postrándose ante Él, contó delante de todo el pueblo por qué razón le había tocado, y cómo al punto había sido curada. Él le dijo: "Hija, tu fe te ha salvado, vete en paz". Estaba todavía hablando, cuando uno de casa del jefe de la sinagoga llega diciendo: "Tu hija está muerta. No molestes al Maestro". Jesús, que lo oyó, le dijo: "No temas; solamente ten fe y se salvará". Al llegar a la casa, no permitió entrar con Él más que a Pedro, Juan y Santiago, al padre y a la madre de la niña. Todos la lloraban y se lamentaban, pero Él dijo: "No lloren, no ha muerto; está dormida". Y se burlaban de Él, pues sabían que estaba muerta. Él, tomándola de la mano, dijo en voz alta: "Niña levántate". Retornó el espíritu a ella, y al punto se levantó, y Él mandó que le dieran a ella de comer. Sus padres quedaron estupefactos, y Él les ordenó que a nadie dijeran lo que había pasado.